Los resultados deseados

Vivimos en una época en que casi lo único que se mira son los resultados

La preocupación principal es conseguirlos y un gran temor es no conseguirlos

No importa que caminos recorres, lo importante es que te saques la foto con el trofeo deseado

Pocos prestan atención al camino, y quienes lo hacen obteniendo un buen resultado tienen garantizado el porvenir. Las personas pagarán grandes sumas de dinero para conocer ese método que les proporcione la seguridad de obtener el resultado deseado.

Si tuvieras un naranjo en tu casa, y al llegar la época de recolectar los frutos notaras que son amargas y secas

Que harías?

  • 1) Colocarías una protección a cada una de las naranjas del árbol y tratarías una por una todos los días con los elementos que creas que las convertirán en unas hermosas naranjas gorditas, dulces y turgentes?

 

  • 2) Aprenderías cual es la mejor forma de criar un naranjo y lo compararías con cada uno de los pasos que llevaste a cabo con el tuyo, omitiendo en un futuro aquellos que no ayudaron a su crecimiento sano?

Parece una pregunta obvia y en general todos contestan

La 2 por supuesto!!!

La 2 sin lugar a dudas!!!

Si tú también estás de acuerdo con esa amplia mayoría he de decirte que es la respuesta más acertada.

Esto quiere decir que cuando los resultados no son los que tú quieres, no son los que deseas, es tiempo perdido quedarte mirando las naranjas.

La respuesta no está allí!

Debes ir a la raíz desde donde todo surge y averiguar qué pasos que has dado no ayudan a conseguir la mejor naranja

Y todavía un poco más allá, debes descubrir desde donde surge la idea de dar ese paso, que te ha impulsado, que pensamiento surge en ese momento.

Cuándo has aprendido a dar el paso de esa manera? y una vez que descubras su origen.Sabrás que no es tuyo .Que es aprendido y como tal puedes cambiarlo con algo que se llama: EL PODER DE TU DECISIÓN

Mágicamente tras haber pasado tiempo conociendo y cuidando las raíces de tu naranjo levantaras la vista y te sorprenderás viendo como cuelgan de sus ramas naranjas gorditas, dulces y turgentes.

Gustavo Javier Santos

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